Los estamos volviendo idiotas (o quizá no)

No puedo dejar de observar cuando salgo por ahí, de tiendas o a cenar, que los niños andan anestesiados con móviles, tablets y dispositivos móviles de todo pelaje. Desde el juego de moda (llámese Minion Rush, Candy Crush o como queramos) a series infantiles en YouTube o canales de televisión. Los padres compran (compramos). Los padres comen o cenan (comemos o cenamos). Y los niños embobados, anestesiados. “No es mal plan”.

Admitamos la realidad. Admitamos que no vamos a acabar con este hecho. Ahora bien, ¿podemos usarlo a nuestro favor, es decir, a favor de nuestros hijos? Creo honestamente que ver el enésimo episodio de Spiderman o Pocoyó, que ya han visto docenas de veces en televisión, no les va a aportar nada (más allá del letargo). Si al mismo tiempo nos quejamos de que pasan las horas con esos dispositivos y no socializan con otros niños, ¿por qué no usar esos hechos a nuestro favor?

Allá por el año 96, tuve el placer de coordinar una actividad escolar internacional en el colegio en el que daba clases de matemáticas. Se trataba de usar receptores GPS para que los alumnos dieran las coordenadas de los sitios más emblemáticos de la ciudad, y de su centro educativo. La idea era que entendieran las coordenadas geográficas, se manejaran con GPS y socializaran con niños de otros países, por correo electrónico, comunicándose en inglés.

Siempre me pareció que lo que realmente les aportaba más a los alumnos era comunicarse, en una lengua que no era la suya, con otros adolescentes del resto del mundo. Era un reducido número de colegios (alrededor de media docena por todo el mundo) pero interesante en cualquier caso.

Es verdad que la actividad se hizo con adolescentes de 15 años, y que esos no ven Caillou en el tablet. Pero la idea es la misma. Si no podemos luchar contra los dispositivos móviles. Si no podemos evitar que gran parte de la vida social de las generaciones venideras transcurra entre tablets y redes sociales, ¿no podemos usar todo esto de alguna manera en nuestra propia ventaja? Combinemos juego con socialización, con culturización. Cojamos las ideas de la gamificación. Enseñémosles otras cosas, valores: socializar en las redes, comunicarse, conocimiento, empatía. Etcétera etcétera etcétera. No solo a hacer puzzles o a huir de la policía mientras saltamos por vagones de tren. Y hay juegos muy buenos, sí, pero algo falta. No sé el qué, pero falta.

Y sí, ya sé que las redes sociales pueden no ser seguras para los más pequeños. Y se debe tener en cuenta en cualquier propuesta que se quiera hacer al respecto.

Es solo una idea.

Fotografía por Lance Shields en Flickr. Algunos derechos reservados.

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6 comentarios en “Los estamos volviendo idiotas (o quizá no)

  1. Hola Ángel,

    esto de los dispositivos es algo que no me extraña, quizás para esto soy demasiado permisiva porque yo misma fui una niña rara. Jugaba a saltar los toneles de Donkey Kong, etc, no me gustaba mucho socializar con los niños de mi edad. Todos lo contrario que ahora.

    Esto que planteas me parece un tema que tela…

    Creo que nos volvemos selectivos a la hora de socializar muy pronto en nuestra vida. De hecho ya ves que cuando los críos empiezan el cole se juntan con los que son más o menos semejantes a ello, eso es lo que veo yo por los chicos con los que se junta mi hijo. Desde luego las compras o los bares no son los lugares donde realmente disfrutan los niños y por eso se ponen a jugar con la tablet y demás, y así tanto adultos como niños están entretenidos. Tampoco te puedo hablar por experiencia propia, que el mío solo tiene 3 años y de momento no usa esas cosas tan sofisticadas.

    Está muy bien lo que hicisteis en el colegio, y es verdad lo que comentas, a la gente lo que le hace ilusión es lo diferente, que es comunicarse con gente de lejos en otros idiomas. Sí que os movíais en tu cole.

    Lo de las redes sociales… otro tema con miga. Si para los adultos no son seguras imagínate para los niños. Tienen muchas cosas positivas pero hay que tener muy claro lo que queremos conseguir con ellas.

    La gamificación me recuerda a la pedagogía del juego, hasta cierto punto. Hay algunos juegos, no electrónicos que tratan de enseñar valores y otras cosas más allá de la diversión pura y dura. Hay muchos, te dejo un enlace como ejemplo.
    http://www.unbarriodecolores.com/quienesosmos.html
    También en los grupos de tiempo libre, scouts, guías, tratan de fomentar valores mediante dinámicas grupales. Igual estas cosas podrían pasarse a formato electrónico, lo que ocurre es que lo electrónico es muy individual y esto que tengo yo en la cabeza se basa en trabajar con los demás. Pero quizás podría aproximarse.

    Que tengas buen finde, PADRAZO!!!

    1. Gracias Carolina!!

      Yo también jugaba al Donkey Kong (eso sí eran juegos!!!) y soy permisivo como el que más.

      La idea central de mi artículo es que no podemos ignorar el uso de los dispositivos móviles. Como todo (la televisión, la comida rápida, las chucherías…) debe ser “regulado” por los padres. Pero los dispositivos móviles (no necesariamente las redes) ofrecen muchas posibilidades que están todavía por explorar.

      Respecto a los niños en los bares, yo creo que aplica perfectamente la 3ª Ley de Newton. Tú llevas a un niño a un bar y, por el principio de acción y reacción, él te corresponde y te amarga el rato 😀

      Efectivamente con tablets y móviles no protestan, pero igual que hay gente que aprovecha “ratos muertos” como el transporte público para aprender inglés o estudiarse el carnet de conducir, algo parecido (didáctico) se podría hacer.

      Muchísimas gracias por el enlace. Me he bajado el juego. Le echo un vistazo y te cuento.

      Gracias por comentar!
      Ángel

  2. Hola Ángel,

    de hecho para eso estamos los padres, para controlar lo que es lo más adecuado para los chavales, tanto televisión, móviles, o cualquier otra cosa en su recorrido.
    En mi respuesta me he centrado en dinámicas relacionadas con valores, que quizás es lo más complicado de llevar a cabo en formato electrónico, pero me he ido casi sin darme cuenta a lo relacionado con mi implicación personal pasada.

    Serían más sencillos los juegos para aprender. Con idiomas también. Por ejemplo, a mi hijo le regalaron un juego con un montón de animales prehistóricos, plantas, un montón de cosas. Consiste en unos sensores que tienes que colocar en la figura y en el nombre y si es correcto se enciende la luz. Es una pasada, tiene muchísimas opciones. En un formato electrónico pienso que puede se una opción maja.

    Oye, que me encanta debatir, aunque sea por internet 🙂

    Que tengas buen día 🙂

    1. Para eso está Internet! Para debatir!

      Lo importante es el objetivo. Habrá niños para los cuales sea mejor (cale) usar medios electrónicos. Para otros la tele o el cine. Para otros una exposición, … ¡Todo vale cuando el objetivo es en sí mismo bueno!

      Tengo unos días complicados. A ver si cuando pasen le dedico un rato al juego del enlace de tu comentario.

      Gracias por comentar!

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