Por qué no necesitas ser el mejor

Desde pequeños, en el colegio. Más tarde también, en la universidad. Y no digamos en el trabajo. El mensaje ha calado. Tienes que ser el mejor, te dicen. E, incluso, tienes que ser el mejor en todo.

Ya. Sí. Claro. Lo siento, pero no estoy de acuerdo.

¿Qué es ser el mejor?

Para empezar, tendrás que tener claro qué es ser el mejor. Por ejemplo, ¿quién es el mejor deportista de todos los tiempos? Difícil pregunta. Cada cual tendrá su opinión, y todas ellas respetables.

Vale, acotemos un poco. Podemos preguntar cosas como ¿quién es el mejor deportista español de todos los tiempos? O ¿quién es el mejor tenista de todos los tiempos? Reducimos las posibilidades. Y si preguntamos ¿quién es el mejor tenista español de todos los tiempos?, probablemente la cosa se reduciría a uno o dos candidatos. O podemos jugar con el factor tiempo (el mejor tenista del mundo de este año). O una más difícil, ¿quién es mejor, Cristiano Ronaldo o Messi? Ahí os veo discutiendo.

Al final tenemos que acotar. Reducir el círculo. Y aún así, reduciendo las cosas a dos posibilidades, no siempre se puede poner de acuerdo a la gente sobre quién es mejor.

Ser el mejor es por tanto un concepto relativo. No se puede definir, concretar.

Que las metas, los objetivos de alguien,  estén asociadas a un concepto que no se puede definir es, cuando menos, injusto.

 El segundo, el tercero, …

Supongamos que por alguna clase de milagro somos capaces de definir qué es ser el mejor en algo. O que podemos dilucidar quién lo es, acotando como sea. Vale. ¿Y qué? ¿Qué pasa con el segundo? ¿Es un desgraciado? ¿Y el tercero, el cuarto, ..? ¿Y el mil? ¿Unos infelices? No deberían, aunque seguro que alguno no lo vive así.  A mí no me importaría ser el segundo mejor cocinero (por decir algo) de la historia, ni siquiera de este mes en mi ciudad. Ni el tercero, ni el cuarto, ni el …

Malas noticias

Para algunos esto será una revelación, pero ciertamente es así. Por muy bueno que seas, siempre encontrarás a alguien mejor que tú. Puede que de otro lugar, en otra época, de otro sexo, raza o religión. Pero lo habrá.

Corolario: eso de ser el mejor no existe.

Y, aunque así fuera,  estar en la cima y seguir siendo “el mejor” tiene que ser muy cansado, estresante. No puede hacerte feliz.

Sólo necesitas ser mejor

No se trata de ser EL mejor. Se trata de ser mejor.

Con esto lo he dicho todo. No se trata de ser el mejor, en términos absolutos. Se trata de ser cada día un poco mejor, darlo todo por unas metas. Ser mejor amigo. Mejor compañero. Mejor estudiante. Mejor padre, madre, esposa, esposo, hija, hijo. Mejor. Simplemente mejor. No EL mejor.

Porque, a la larga, lo que todos queremos es mucho más simple. Queremos ser más felices. Y para eso no hace falta ser el mejor. Pero sí ser un poco mejor cada día.

Foto~~Sarah~~ en Flickr. Algunos derechos reservados.

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14 comentarios en “Por qué no necesitas ser el mejor

  1. Tienes toda la razón, incluso Chris Martin lo dice en una canción: “puedes ser un gran pez, en un estanque pequeño, pero a la larga eso no significa que hayas ganado, porque a la larga puede venir un pez más grande”

  2. Como bien dices, ser el mejor es algo muy relativo. La cosa es a quien se considera que están en ese grupo de mejores. Como caso concreto, te digo que en cuanto a ofertas de empleo que estoy viendo de mi profesión me estoy encontrando con que piden personas con tesis doctoral. Yo lo veo de la siguiente manera: Hay pocos puestos y para esos puestos quieren a los mejores. Y un doctor siempre se considera mejor que un licenciado.

    1. Gracias Carolina!

      Has dado en el clavo. Precisamente mi próxima entrada tratará sobre eso: sobre el valor real de lo que aprendemos en la universidad, y lo que nos dicen los títulos. A ver cómo sale 😉

      Muchísimas gracias por leerme y participar con tu experiencia y opinión.
      Ángel

  3. Estoy de acuerdo, aunque también hay otras apreciaciones como que no está nada mal ser el rey en algo, en un entorno concreto. Suele ser mejor ser el primero en un entorno más restringido, que intentar dar el salto sin preparación y quedarse el segundo en uno más amplio. A veces ser el segundo es estar en una enorme desventaja. Por eso me parece tan relevante la conclusión de intentar mejorar y no necesariamente alcanzar al primero, que puede ser una quimera.

    1. Hola Gregorio,

      Coincidimos en que el ser el mejor no es un objetivo, aunque puede ser una consecuencia de ser mejor día a día, de mejorar. Al final, restringiendo, sí puedes ser el mejor en algunos casos, pero no puedes obsesionarte con ello, y menos aún sentirte fracasado porque haya gente mejor que tú, o mejor reconocida.

      ¡Muchas gracias por comentar!
      Ángel

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